Este
es un resumen para reflexionar sobre la necesidad de que la
presentación de los contenidos gramaticales partan de una
descripción de la lengua basada en un análisis de uso del español.
El
diseño de la clase es importante, estar atento a las reglas y siendo
flexibles con ellas para adaptarse al contexto que se presenta.
Lograr, lo que a mi parecer
es la mejor combinación para una esructura de clases de español
interesante y motivante a los estudiantes en el aprendizaje, la
dinámica de la clase, combinando pragmática y gramática, evitar
aquellos ejercicios de repetición mecánica y de simples
presentaciones estructuradas, usar ejemplos de la vida real y
auténticos.
Como bien explica el artículo “Gramática
y comunicación en la clase de español como lengua extranjera”,
los
ejercicios de diálogo deben ilustrar un planteamiento de análisis
verdaderamente comunicativo. Ofrecer al estudiante frases que tiene
que combinar, adicionando recursos para discernir situaciones,
contextos, intenciones, interpretación, sugerencias, invitaciones o
rechazo. La gramática no se reduce al plano morfosintáctico, está
sometido al pragmático. Dicho de otra manera la gramática no es un
ente autónomo que puede enseñarse disociado de la «comunicación».
A través de los diálogos, que son muestras auténticas de
intercambios comunicativos, aparecen recursos que hacen evolucionar
el discurso, tales como «bueno», «pues», «eso», que consideran
lo dicho anteriormente por el hablante y manifiestan la actitud del
mismo. En estos casos se da una verdadera negociación entre los
interlocutores, se respetan el principio de cooperación y las
máximas de cantidad, cualidad, relación y modo griceanas.
Fuente: http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/antologia_didactica/descripcion_comunicativa/diaz_hernandez01.htm
Fuente: http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/antologia_didactica/descripcion_comunicativa/diaz_hernandez01.htm
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